Es una producción regional y familiar que se concentra casi exclusivamente en la zona de Miramar, Córdoba, que si bien surgió por la venta de pieles, hoy no se demandan en cantidad.
La familia Beltramone de la zona de Cañada de Gómez, a través de un molino transformará en harina el maíz que produce y el de sus vecinos. Generaría unos 10 puestos de trabajo directo
e incentivará la producción del
cereal en la zona.
En febrero los productores lograron alrededor de 10 mil kilos por hectárea que vendieron a 1,50 pesos el kilo; en marzo obtuvieron 20 mil kilos por hectárea, pero se los pagaron sólo 60 centavos el kilo.
A partir de la producción local, una cooperativa de trabajo recuperada por ocho socios elabora dulces de batata, membrillo y arándano, entre otras nuevas propuestas. En plena temporada de producción, trabajan unas 16 personas.
La cría de codornices es una producción alternativa que ocupa escaso espacio físico, requiere poca inversión con rápido recupero y otorga interesantes ingresos adicionales.