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Existe una competencia histórica entre las legumbres tradicionales y el cultivo de trigo -a pesar que los técnicos referentes no lo admitan abiertamente-, principalmente por la fecha de implantación adelantada que las primeras tienen, liberando más rápido el lote y favoreciendo el buen desarrollo del segundo cultivo (soja ó maíz de segunda), que en definitiva es el que determina la rentabilidad de la rotación.
También el descreimiento de los productores hacia la gestión de gobierno sobre las políticas agropecuarias para el cereal, seguramente llevará a que, tanto los cultivares de lenteja como de arveja, incrementen su área de producción en las zonas más tradicionales sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires- y en otras regiones con mayor costumbre cerealera centro y norte de Santa Fe, sureste de Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y sudeste de Buenos Aires-.
“No caben dudas que las legumbres son mejores antecesoras a la soja y al maíz que el trigo por su menor utilización de agua, rápida liberación del lote (permitiendo mayor rendimiento en el segundo cultivo) y menor balance negativo que deja de nitrógeno”, indicó el ingeniero agrónomo Gabriel Prieto, técnico del INTA Arroyo Seco, quien además coincidió que si a esta situación se le suman las dificultades en la comercialización del trigo, “es casi imposible no pensar que los productores se volcarán a implantar legumbres”. Al menos así será en su zona.
Otro aspecto que despierta interés en los productores locales, es que en Canadá, uno de los principales productores de legumbres del mundo, la cosecha de este año sería bastante baja por complicaciones climáticas de heladas y nevadas que retrasaron la siembra. En este contexto se presentaría una posibilidad interesante en el mercado internacional para la Argentina, ya que el país del norte es el primer destino de la producción nacional, ya que nuestro consumo interno es bajo.
Casi 400 mil hectáreas
Actualmente, con el problema comercial del trigo como punto de partida, el área cubierta con legumbres aumenta día a día en las intenciones de siembra de los productores. “Las legumbres no vienen a reemplazar al trigo”, advierte el ingeniero; “es un cultivo alternativo más, con una función y un rol específico en la rotación, distinto al que tiene el cereal”. Prieto, informó que para sembrar el cultivo de lenteja hay tiempo hasta el 31 de julio y la arveja hasta fines de mayo, por lo que las intenciones podrán variar significativamente hacia esas fechas. “En los departamentos de Rosario y Constitución se implantan anualmente unas 100 mil hectáreas de legumbres, entre lenteja y arveja, que forman parte de casi un 50% del área destinada a cultivos de invierno”, dijo el referente del INTA. En ese sentido se espera que a nivel país, en esta temporada se implanten más de 250 mil hectáreas de arveja y unas 150 mil de lenteja, según las primeras estimaciones del INTA, que pueden variar teniendo en cuenta que aún faltan unos días para el comienzo de la siembra.
Por el momento, existe un stock importante de arveja de la última campaña, aunque su calidad es mala y tendrá destino de forraje, por lo que se espera que eso haga incrementar aún más las perspectivas de siembra, sobre todo hacia el sur de la provincia de Buenos Aires, un área donde sigue ganando espacio.
Rentabilidad
concreta
El rol específico de las legumbres en la rotación, determina en cierta manera la rentabilidad que puede obtener el productor una vez concretada la cosecha. Actualmente, la arveja cotiza entre 220 y 225 dólares por tonelada, aunque como anécdota es bueno recordar que durante la campaña 2008, el grano logró un pico de 450 dólares por toneladas. En lo que respecta a lenteja, el precio ronda los 400 dólares por tonelada, según la calidad del producto. Vale señalar que un cultivar de esta especie obtiene menos rendimiento que uno de arveja, de modo que la rentabilidad de una y otra legumbre sea muy parecida.
“Hay que analizar la rentabilidad del doble cultivo para obtener mayor precisión”, detalló Prieto. El referente, argumentó que los niveles de ganancias medidos en términos de margen bruto en campos propios, durante esta campaña, con rendimientos normales para arveja/soja ó arveja/maíz, están en el rango de los 680 y 720 dólares respectivamente, contra los 600 dólares que se obtendrían implantando una rotación trigo/soja. Además, el profesional indicó que los márgenes que se obtienen con lenteja “son similares” a los de arveja, aunque subrayó que “si se analizan las legumbres solamente, sin tener en cuenta el doble cultivo, bajo ningún punto de vista pueden competir con trigo”.
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