| |
Página sin nombre

Promediaba la década del ‘30, cuando en la ciudad de Venado Tuerto, situada en el departamento General López, en pleno sur santafesino, nacía una de las personalidades más lindas y queridas de la región. Un varón incansable, solidario, generoso y comprometido con el bienestar de su comunidad, llegaba a esta tierra para cumplir sueños y hacer sonreír a grandes y chicos por su modesto pero comprometido accionar social.
“Comenzamos haciendo trabajos de tornería y fresados con un gran compañero que ya no está –Juan Garro, que fue mi socio- en un pequeño taller prestado. Con el tiempo fundamos una de las empresas más representativas en la construcción y venta de cajas de mando agrícolas e industriales”, comentó Oscar Ferrari (75), más conocido como “El Cachi”, con su característica sonrisa fácil y su legado de gente buena heredado del tiempo.
Ferrari, venadense de corazón y amante del automovilismo y la pelota a paleta, recibió a Nuevo ABC Rural en una pintoresca oficina ubicada en lo más profundo del coqueto local de la empresa Ferrari Agro Repuestos SRL para hablar de su vida y su amor por la gente.
“Siempre dije que no hace falta ser político para trabajar por una comunidad; de hecho tuve muchas propuestas de amigos que participan en partidos políticos y fui muy sincero con cada uno de ellos ya que les he planteado el mismo pensamiento que hoy manifiesto: nací para trabajar”.
Una familia que lo alienta
Junto a su esposa Raquel Cubero, disfruta hoy de cuatro hijas y siete nietos que son su espejo y que no dejan de estar presentes en cada uno de sus testimonios llenos de optimismo y fortaleza.
A pesar de todo lo realizado en estos 75 años de vida, Ferrari comenta que necesitaría una década más para completar sus deseos. “Uno nunca está conforme con lo hecho; tengo un montón de cosas por llevar a cabo y miento si digo que estoy pensando en la edad que tengo y menos aún en el fin”, dijo el hombre con un espíritu inigualable y pleno de juventud.
Además aseveró que tiene un sueño que quiere cumplir en relación a su amor por los autos. En su taller tiene un Ford “T” que actualmente se encuentra desarmado por completo, pero quiere verlo en poco tiempo, en su estado original para lucirse sobre él por las calles venadenses. “Creo que cumplí muchos anhelos a lo largo de mi vida; visité países del mundo, conocí la Antártida Argentina, hice y hago lo que me gusta y todo eso me ayuda a estar bien”, admitió.
Experiencia en cajas
“Junto a Garro fuimos los primeros fabricantes de cajas del país”, manifestó sin dejar de emocionarse y reconocer que pudieron patentar la marca FG (Ferrari Garro), aunque no el producto ideado, ya que era una especialidad que se construía desde hacía tiempo en Europa. No obstante recuerda con orgullo que la versión de cajas a 90 grados creadas por este emprendedor, que tantas soluciones le brindó al productor argentino, fue copiada por todas las empresas nacionales que comenzaron a fabricarlas con posterioridad.
“Desde Bahía Blanca hasta Tucumán, pasando por Entre Ríos y el sur argentino, hemos comercializado a lo largo de la historia nuestra producción; hoy eso me llena de gratitud ya que me permitió conocer muchos amigos que aún siguen siendo clientes y por los cuales siento un aprecio inconmensurable”, reflexionó el venadense.
Ferrari Agro Repuestos, continuadora de Ferrari Garro Repuestos, sigue siendo, como hace 30 años, una empresa familiar dedicada a la venta de repuestos e implementos agrícolas en general. Se destacan, entre su amplio stock, las poleas en V, cadenas y engranajes en todas sus variantes, como también cabezales maiceros y girasoleros Maízco, casillas rurales Traimax, equipos Montecor, Grosspal y silobolsas Plastar. Además, por su experiencia que incluye más de cuatro décadas, el servicio de preferencia se basa en la venta, reparación y recambio de cajas de mando agrícolas.
Esta firma, que hoy lidera “Cachi” Ferrari, no sólo satisface los requerimientos del exigente mercado zonal, sino también a todo el país, con un permanente servicio técnico, que la hace una distribuidora modelo, segura y confiable para clientes que buscan una atención personalizada y continua.
Perspectivas y futuro
El futuro es promisorio en el sector, a pesar del escenario inflacionario que preocupa. La situación económica en la Argentina en el último año ha perjudicado a todos en los márgenes de utilidad que podrían tener las empresas. El costo inflacionario se sintió, pero eso no significa que haya que encarar medidas extremas en las fábricas y en las empresas en general. “El esfuerzo hay que hacerlo, a pesar de que el resultado pueda llegar a ser aleatorio”, advirtió.
Asimismo sostuvo que las perspectivas como empresa son muy buenas a pesar de todo. “Las ventas están dadas según la inquietud de la empresa, es decir que si nos preocupamos por vender, vamos a poder hacer negocios; si nos quedamos, llegaremos a lo contrario, indudablemente”, manifestó el emprendedor.
En ese sentido, y de acuerdo con su experiencia, dijo visualizar un cambio entre la actualidad y los tiempos en que había que salir a vender. “En aquella época -destacó- el cliente venía a nosotros; hoy debemos salir a vender y personalmente en nuestra empresa estamos en condiciones de hacerlo”.
Pasiones reflejadas en su vida
La pasión por el automovilismo que Oscar “Cachi” Ferrari manifiesta en cada charla, tiene un origen y una circunstancia. Sin ir más lejos, esta herencia que su padre le dejó y que él mismo recuerda con orgullo le permitió capacitarse durante seis años en el Colegio Industrial de Venado Tuerto como técnico metalúrgico. “Desde muy pequeño junto a mi padre, en los momentos libres, trabajábamos en un taller donde realizábamos labores de mecánica en general y atendíamos autos de competición en aquellas épocas gloriosas del automovilismo” dice recordando los tiempos lejanos, mientras nos muestra las fotos de un Ford “T” que en la humilde oficina de su empresa testifican su relato.
Actualmente, “Cachi” sigue ligado al deporte motor a través de las pruebas de Regularidad que brindan las competencias del TC Histórico, que en cada jornada de actividad, se desempeña en un nutrido programa de escenarios a lo largo y ancho del país. “Participo de estas pruebas desde hace unos años a bordo de un Torino, que es una réplica de los tres que fueron a Nuburbring y que tardamos dos años en diseñar. Es la copia del auto de Marcos Ciani y corro con mi mujer como acompañante para darnos el gusto los dos”, comentó.
A pesar de este amor por los fierros, hay facetas de deportista que mucha gente no conoce de nuestro entrevistado. “Soy un amante de la pelota a paleta; gracias a mi actividad tuve la suerte de viajar por todo nuestro territorio y siempre llevando en mi auto la paleta, ya que era mi recreación en los momentos de relax”.
Ferrari jugó ese deporte durante 50 años y se lamentó: “De no ser por un fuerte dolor en una de mis piernas, en la actualidad seguiría participando de los torneos”.
Lucas Mich
|