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El sistema climático oscila entre valores extremos
El escenario climático continúa oscilando entre estados extremos sin lograr estabilizarse en un nivel medio.
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Después del episodio de “El Niño” 2009/2010, el clima global no evolucionó hacia un estado de equilibrio, o sea hacia una situación neutral, sino que por el contrario, está migrando hacia un estado opuesto al anterior. Durante abril, mayo y junio, la temperatura de los océanos que rodean a Sudamérica descendió a una tasa considerable, haciendo que las imágenes satelitales mostraran la aparición de extensas áreas con valores inferiores a lo normal.
Consecuentemente, los pronósticos de la mayor parte de los grandes centros internacionales anuncian el paso hacia una situación de temperaturas bajo lo normal en el Océano Pacífico Ecuatorial, que dará origen al desarrollo de un episodio de “La Niña”.
Perspectiva térmica para la campaña 2010/2011
El proceso del régimen térmico vigente provocará cierto atraso en el final de las heladas primaverales, que podría poner en riesgo a la etapa final de los cultivos de invierno y a la etapa inicial de los de verano. Es posible que la acción residual de “El Niño” que afectó a la campaña precedente, compense en alguna medida la presión de “La Niña”, haciendo que este atraso se ubique en valores moderados: 20 días, en el oeste del área agrícola, y 10 días, en el este.
Por su parte, el otoño 2011 podría registrar un adelanto en el inicio de la temporada de heladas, que podría perjudicar la etapa final de los cultivos de verano de ciclo tardío. Debido a que, en este momento, “La Niña” 2010/2011 estará completando su ciclo sin que medien otros efectos compensadores, es probable que el adelanto del comienzo de las heladas sea considerable, ubicándose entre 30 días, en el oeste, y 20 días, en el este.
Perspectiva hídrica para la campaña 2010/2011
El episodio de “El Niño 2009/2010) tuvo un desarrollo muy particular, que dejó un panorama hídrico muy contrastante. A pesar de tratarse un fenómeno que suele traer precipitaciones superiores a lo normal, la Región del Chaco y el oeste y sudoeste de la Región Pampeana, registraron valores erráticos y algo escasos, que dejaron un saldo de faltantes de humedad, que constituye un obstáculo considerable para el inicio de la campaña 20010/2011.
Por su parte, el NOA y la Región de Cuyo, que en los episodios de “El Niño” observan precipitaciones inferiores a lo normal, sufrieron una moderada sequía que dejó un balance hídrico negativo en los suelos.
Contrariamente, el este de la Región del Chaco, la Mesopotamia y el centro y el este de la Región Pampeana fueron beneficiado por lluvias, que si bien comenzaron en forma algo tardía, posteriormente se hicieron parejas y abundantes, dejando buenas reservas de humedad, que favorecen el arranque de la campaña 2010/2011.
Evolución probable durante el invierno del Hemisferio Sur 2010
Es posible que la acción residual de “El Niño” produzca algunas lluvias adicionales durante el invierno del Hemisferio Sur de 2010, las cuales podrían llegar a beneficiar las zonas del oeste y sudoeste del área agrícola, proveyéndoles la humedad necesaria para mejorar las condiciones para la siembra de los cultivos de invierno.
No obstante, a medida que se instale “La Niña”, las precipitaciones irán disminuyendo gradualmente en la mayor parte de la Región del Chaco, la Mesopotamia y la Región Pampeana.
Aunque, durante los episodios de “La Niña”, el NOA y la Región de Cuyo observan precipitaciones sobre lo normal, el invierno es su estación seca, por lo que tampoco recibirán aportes hídricos.
Por estas causas, hacia el final del invierno del Hemisferio Sur de 2010, el estado de humedad de los suelos observará una disminución del área con buenas condiciones hídricas, al mismo tiempo que se incrementará el área con distintos niveles de falta de humedad.
Evolución probable durante la primavera del Hemisferio Sur 2010
Cuando se produzca el comienzo de la primavera, “La Niña” se encontrará bien desarrollada y en pleno control del sistema climático, provocando un atraso y una moderada disminución de las precipitaciones sobre la mayor parte de la Región Pampeana, la Mesopotamia y la Región del Chaco.
Este proceso, unido a la elevada evapotranspiración que será causada por las temperaturas algo superiores a lo normal que se esperan, provocarán la disminución de las reservas de humedad de los suelos en la mayor parte de la Región del Chaco, la Región Pampeana y la Mesopotamia, causando el aumento de los déficits hídricos en el oeste del área, y disminuyendo la extensión de las tierras con buenas condiciones, en el este.
Una de las pocas excepciones a esta regla será la zona del entorne de Río IV (Córdoba) donde el relieve elevará las masas de aire, provocando precipitaciones locales.
Evolución probable durante el verano del Hemisferio Sur 2011
Debido a que “La Niña” alcanzará su máxima intensidad en forma tardía, el régimen hídrico estival será considerablemente perturbado. Hacia mediados del verano, los fuertes calores provocarán una elevada evapotranspiración que, unida a una moderada disminución de las precipitaciones, provocarán la disminución de las reservas de humedad en la mayor parte de la Región Pampeana, la Mesopotamia y la Región del Chaco, provocando la etapa crítica de la temporada.
La zona del entorne de Río IV (Córdoba) conservará sus reservas de humedad un poco mejor que el resto, gracias a que el relieve elevará las masas de aire, provocando precipitaciones locales.
A partir de mediados del verano, las precipitaciones tenderán a asumir valores más cercanos a lo normal, al mismo tiempo que las temperaturas se moderarán.
Gracias a este proceso, las reservas de humedad la mayor parte de la Región Pampeana, la Mesopotamia y la Región del Chaco se recuperarán parcialmente, aunque sin lograr retornar a sus niveles normales.
Por su parte el NOA, el oeste de la Región del Chaco y Cuyo verán disminuir el riesgo de tormentas intensas, por lo que también evolucionarán hacia un estado más cercano a lo normal.
Paralelamente, la Cordillera Sur y Central pasará por su momento más seco, al completarse el derretimiento de los campos de nieve.
Perspectiva de riesgos agroclimáticos para la campaña 2010/2011
En lo que hace al panorama de riesgos puede esperarse lo reflejado en el Gráfico que se publica:
•Baja incidencia de tormentas severas, con granizo y vientos, en la Región Pampeana, la Región del Chaco y la Mesopotamia, pero elevado riesgo de esta adversidad en el NOA y Cuyo y el norte de la Mesopotamia, donde su presencia podría ser elevada.
•Moderada incidencia de heladas tardías (primavera de 2010) y moderada a alta incidencia de heladas tempranas (otoño de 2011).
•Excesos hídricos en el NOA y norte de la Mesopotamia.
•Moderada a alta incidencia de sequía en el margen occidental de la Región Pampeana.
•Incendios de campos en el oeste de la Región Pampeana y el este de Cuyo.
Por último, debe remarcarse que la presente perspectiva es provisoria y que será necesario irla ajustando a medida que se cuente con indicadores más certeros.
Conclusión
En el centro y el este de la Región Pampeana, la Mesopotamia y el este de la Región del Chaco, el proceso agroclimático que tuvo lugar durante la campaña agrícola 2009/2010 dejó reservas hídricas que darán condiciones favorables para la implantación de la cosecha fina 2010 y, si se las administra con cuidado, facilitarán la siembra de la cosecha gruesa 2010/2011.
En cambio, el panorama para el oeste de la Región Pampeana y el oeste de la Región del Chaco es de cuidado, ya que están empezando la campaña con reservas hídricas escasas, siendo difícil que las precipitaciones que se esperan durante los próximos meses sean suficientes para reponerlas.
Además, se presentará el riesgo de que las actividades productivas de la campaña agrícola 2010/2011 consuman el agua disponible en gran parte del área agrícola, dejando una situación final en la que predominarán los déficits hídricos, complicando el inicio de la campaña 2011/2012. Por lo tanto, será aconsejable diseñar un planteo productivo acorde con la situación de partida y la evolución prevista, a fin de lograr los mejores resultados posibles durante la campaña agrícola 2010/2011 y arribar al inicio de la campaña 2011/2010 con reservas suficientes como para poder llevar a cabo la implantación de los cultivos de invierno de esa temporada.
Eduardo Sierra
Ingeniero agrónomo. Especialista en Agroclimatología.
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