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La cosecha de maíz comenzó con rindes razonables y buenas perspectivas
Con un 15% de avance, el maíz arroja hasta el momento un promedio de 8.800 kilos por hectárea. ¿Será esta una campaña récord con 25 millones de toneladas?
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La primera semana de marzo fue un período con buenas precipitaciones y temperaturas bajas, teniendo en cuenta la época del año. Los acumulados de lluvia, si bien no fueron abundantes, fueron muy homogéneos en toda la región agrícola, salvo algunos sectores del extremo sudeste de Córdoba.
El núcleo más significativo fue en la localidad de Lincoln, en la provincia de Buenos Aires, donde se registraron 56,8 milímetros, mientras que en el resto de la región, los acumulados se mantuvieron entre los 30 y 50 milímetros semanales. Las temperaturas máximas fueron relativamente bajas a lo largo de todo el período, salvo algunos días aislados en donde treparon algunos grados, llegando a valores de entre 30 y 34ºC. En cuanto a las temperaturas mínimas, en promedio se mantuvieron entre 10 y 12ºC, siendo inferiores a los valores normales, pero muy similares a los registrados durante la última semana de febrero. El registro más bajo fue de 8°C y se midió en la localidad de Chacabuco, en la provincia de Buenos Aires.
Con las condiciones presentadas, se observa que las reservas hídricas han mejorado en la mayor de la región agrícola, y es muy bueno el estado de recuperación de los cultivos luego del golpe que significó el pulso seco de enero y parte de febrero. A pesar de esto, todavía hay zonas en las que se observan características de sequía, especialmente sobre el extremo noroeste de la provincia de Buenos Aires y el extremo sur de la provincia de Córdoba.
Buenas perspectivas luego de las lluvias
Luego de las lluvias registradas, se retomó la cosecha de maíz en gran parte de la región agrícola, que lleva un 15% de avance y un promedio de rendimiento de 8.800 kilos por hectárea. En números absolutos ya se trillaron más de 307.000 hectáreas, aportando un volumen de grano cercano a las 2.500.000 toneladas.
Los lotes de fechas de siembra tardías, que continúan definiendo rendimientos, muestran una muy buena respuesta a las lluvias de los primeros días de marzo, aunque están muy dependientes de las temperaturas que ocurran en los días restantes de marzo y abril, ya que un descenso brusco de temperatura podría acelerar o directamente cortar el ciclo de los sembrados, sobre todo en caso de presentarse heladas tempranas.
Frente a este escenario, la proyección a nivel nacional de producción de grano comercial a cosecha de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires es de 25.000.000 toneladas. Si bien recién comienza la cosecha, de lograrse ese volumen, la entidad estima que sería una campaña record, ubicándose un 16,3 % por encima del ciclo previo (2011/12) el cual finalizo en 21.500.000 de toneladas.
Noroeste de Buenos Aires, sur y centro-norte de Santa Fe
En la zona núcleo maicera del noroeste bonaerense, sur de Santa Fe y en el centro-norte santafecino, a medida que avanza la cosecha del cereal, los rendimientos medios se incrementan de manera satisfactoria, debido a que los lotes sufrieron en menor medida los excesos hídricos de comienzo de campaña y soportaron la falta de agua en el final de su ciclo de mejor manera. Pero si bien los maíces de primera están en buen estado, en la cosecha varios lotes acusan algunas mermas por la falta de agua en el llenado de granos. Se observan rindes que oscilan en los 8.000-9.000 kilos por hectárea, pero en muchas zonas siguen esperándose que alcancen los 10.000 kilos por hectárea.
“En la zona los rendimientos por el momento son de entre 8.000 y 8.500 kilos por hectárea”, expresó el ingeniero agrónomo Gabriel Prieto de la AER INTA Arroyo Seco, Sante Fe, en diálogo con Nuevo ABC Rural.
Por su parte, Federico Varela, productor de Pergamino que trabaja en toda la zona maicera núcleo, señaló que “los maíces sembrados bien temprano están rindiendo unos 8.500-9.000 kilos por hectárea, acusando una merma del 10% del rinde estimado por la seca de enero que influyó en el llenado de granos”.
En ese sentido, Varela aseguró que “los lotes más complicados son los que se sembraron desde septiembre en adelante y le cayó bien la floración en pleno enero”.
Sur de Córdoba y centro-este de Entre Ríos
Distinta es la situación en el sur de Córdoba y centro-este de Entre Ríos, donde las productividades en chacra son muy variables dependiendo mucho de la fecha de siembra, la región y el manejo que tuvo cada lote. Los rendimientos medios varían desde los 4.500 kilos hasta los 8.000 kilos por hectárea.
Noreste de Buenos Aires
En tanto, en el noreste de la provincia de Buenos Aires, a principios de marzo la cosecha de maíz todavía no había comenzado, aunque las perspectivas no eran buenas.
“La cosecha de maíz aún no comenzó en nuestra zona pero las perspectivas no son buenas”, marcó Martín Vivanco, productor y directivo de la Sociedad Rural de San Antonio de Areco.
En ese sentido, anticipó que las expectativas de rendimientos están un 30 ó 40% debajo de lo que se preveía. “Si pensábamos que la cosecha sería de entre 10 mil y 12 mil kilos por hectárea, esta cifra se redujo a 8 mil kilos en términos generales”, ejemplificó.
En relación al porqué de esta situación, el productor dijo que “hubo demasiado lavado de los nutrientes por las abundantes lluvias y exceso de precipitaciones en el período vegetativo”.
Norte de La Pampa y oeste de Buenos Aires
En el norte de La Pampa y oeste de Buenos Aires, los lotes de siembras tempranas se encuentran perdiendo humedad en el grano y también están próximos a su recolección. Las expectativas son muy buenas ya que estos cuadros venían con muy buen desarrollo y pudieron soportar su periodo crítico con buenas reservas en el perfil.
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