» Ganadería



CARNE ALTERNATIVA - Excelencia en genética ovina en el norte bonaerense

Desde el corazón de la Pampa Húmeda, la cabaña El Harem busca revalorizar el ssector ovino en la región, apuntando a mejorar la genética de la raza carnicera Hampshire Down a nivel nacional e integrar toda la cadena de producción de carne.

Luciano Venini

redaccion@nuevoabcrural.com.ar

Hoy la cría de ovejas puede ser una alternativa y un recurso muy interesante para los pequeños productores ganaderos de la región agrícola central, porque en poco tiempo y con un costo accesible de alimento, se puede obtener carne de alta calidad, como producto diferenciado, de escasa oferta en el mercado local y de alto valor económico. 

Pero en la provincia de Buenos Aires, el mercado de la cría ovina no está suficientemente desarrollado, y faltaba ofrecer a los productores genética para producir una carne demandada en la góndola.

Por este motivo, Carlos Laborde, quien recibió de su familia una vasta experiencia en ganadería, principalmente bovina y porcina, y luego de haberse transformado en uno de los líderes en el noroeste bonaerense en el mercado de la carne vacuna, comenzó a especializarse en el sector ovino, para producir genética y ofrecerla a productores de todo el país, incursionando así en el primer eslabón de la cadena de producción ovina.

Producto de su compromiso y legado familiar, fundó en el partido bonaerense de Rojas, la Cabaña El Harem, como un impulso alternativo a lo tradicional, con el objetivo de mejorar la genética ovina nacional de razas netamente carniceras, buscando perfeccionar las líneas de sangre y apuntando a mercados internacionales, a través de la reconocida raza Hampshire Down, e integrar toda la cadena de producción de carne.

Excelencia en genética ovina Hampshire Down

Por eso viajó a Nueva Zelanda, estableciendo contacto con ABS (Animal Breeding Services), una de las mejores cabañas ovinas del mundo con genética de avanzada, y en la actualidad llevó a su establecimiento a estar preparado para albergar a 46 animales de exposición, y contar con 300 madres reproductoras.

De esta manera, la cabaña El Harem pretende prolongar y realzar las raíces de la empresa familiar, a partir de ofrecer y garantizar excelencia en genética ovina. Nuevo ABC Rural visitó la cabaña para conocer mayores detalles acerca de este interesante emprendimiento productivo.

Tercer carne alternativa a mediano plazo

“El proyecto comenzó a fines de 2016 como carne alternativa a la vacuna, teniendo en cuenta que hoy ya tenemos al pollo y el cerdo instalados en el mercado, por lo que con la ovina hay que incorporar una tercera opción alternativa en el mediano plazo”, expresó Laborde. “En la provincia de Buenos Aires el mercado de la cría ovina no está desarrollado, y estaba faltando comenzar a brindarles a los productores la genética adecuada para que puedan producir una carne que será demandada en la góndola, por lo que arrancamos en el primer eslabón de la cadena, y nos propusimos producir esa genética”, continuó.

En esa línea de trabajo, el cabañero subrayó que “se le está dando mucha difusión a la producción ovina en zonas como el noroeste bonaerense donde nunca se la vio como una unidad de negocio, a pesar de su gran productividad y rentabilidad, incluso superior a la de la carne vacuna y porcina. A partir de un buen manejo de la majada, en una superficie muy pequeña, la utilidad por hectárea es superior a muchos cultivos”.

Cabaña modelo en cría, rendimiento y bienestar

El entrevistado destacó que “buscamos ser una cabaña modelo en cría, rendimiento y bienestar de la raza Hampshire Down, precursora del constante mejoramiento genético moderno, nacional e internacional, sustentada en normas de calidad y tecnología de vanguardia. Nuestra misión es contribuir al fortalecimiento de un sistema de producción y reproducción, que optimice el rendimiento e intensifique las aptitudes de la raza”.

En ese sentido, explicó que “comenzamos formando nuestro plantel con una alta selección de progenitores de cabañas locales. El progreso genético es una de las prioridades de Cabaña El Harem, por lo que ya estamos trabajando en su mejoramiento con la incorporación de reproductores provenientes de Nueva Zeland y para fortalecer aún más este proceso, se realizó la incorporación de embriones desde Inglaterra. De esta manera podemos asegurar que sentamos las bases para obtener la mejor genética a nivel mundial”.

Asimismo, Laborde informó que “nuestros reproductores tienen una alta precisión de selección por DEPs (Diferencia Esperada en la Progenie) tomados por INTA Bariloche con su programa Pro-Ovino (carnicero), garantizando de esa manera un avance genético constante”.

Por otro lado, remarcó que “la cabaña también realiza asesoramiento técnico y veterinario, plan sanitario, reproducción, manejo y alimentación, venta de reproductores Puros de Pedigree y Puros Controlados y servicios de ecografía”.

Etapas de un proyecto ambicioso                                                                                   En cuanto a la concreción del ambicioso proyecto, el cabañero explicó que lo dividieron en etapas. “Primero construimos la cabaña, instalación de agua, refugios para animales, alambrado perimetral, ingreso, veterinaria, sala de alimentos y lugar para bañar las ovejas que van a exposición”, indicó.

“Ahora –agregó- estamos en la etapa de construcción del laboratorio, con varios elementos traídos desde Nueva Zelanda. Además incorporamos genética neozelandesa, a través de una empresa multinacional de producción de genética de ese país, que nos propuso hacer un contrato de sucursal y vender genética de ese origen, y ya realizamos ventas a mercados que desde Argentina, por cuestiones de protocolo sanitario, no podríamos llegar”, apuntó.                                                                                          En ese sentido, Laborde lamentó: “Argentina está muy limitada al comercio exterior de ovinos, solo tenemos protocolo vigente con Brasil, Uruguay y Paraguay”.                                                                                         Asimismo, destacó que como están faltando en la zona frigoríficos-mataderos, “la idea también es ver si podemos habilitar uno cercano o construir uno para pequeños animales, y así cerrar el círculo de producción de carne ovina y colocarla en el mercado interno”.                                                    

Proyecto de integración pionero en el país

En definitiva, como se trata de una actividad en la que está todo por hacer y que falta desarrollarse, el cabañero dijo que espera a mediano plazo un importante crecimiento de la producción y consumo de carne ovina, siendo el de cabaña El Harem un tipo de proyecto de integración de toda la cadena, pionero en el país. “Si bien en Argentina hay varias cabañas de la raza Hampshire Down, no hay ninguna que tenga un proyecto desarrollado de esta manera, ya que será la única que tendrá su laboratorio propio, donde haremos inseminación, transferencia y vitrificaciones de embriones”, remarcó.

Biotecnología aplicada a genética para crecimiento exponencial

De todas maneras, Laborde señaló que la idea también es utilizar el laboratorio con otras razas, ya que hay una posibilidad muy interesante de ingresar una nueva raza a nuestro país en 2020 por cuestiones de protocolo, que existe solamente en dos países del mundo. “Es una raza totalmente híbrida que se utiliza como macho terminal para producir carne”, informó.

“El período de gestación de un ovino son cinco meses, y a los tres meses se desteta el cordero y la madre queda libre para ser cubierta nuevamente”, apuntó.

“Pero aplicando biotecnología a la genética –destacó el entrevistado- el crecimiento es exponencial, mucho más rápido, para poder así satisfacer la demanda de los productores. De una preñez, se calculan aproximadamente cinco embriones por lavado, cuando por la vía normal nace un cordero en cinco meses, y si aplicamos biotecnología, obtenemos cinco embriones cada veinte días y así sucesivamente”.

“Esto, aplicado en un cierto número de madres, permite generar gran cantidad de embriones y al poder implantarlos en varias receptoras, logramos que el crecimiento sea exponencial”, afirmó finalmente el cabañero.

 


  Noticias Anteriores
  Se desaceleran las exportaciones de carne
  Ipcva: la carne sube por la menor oferta
  Trazabilidad y monitoreo inteligente
 
NUEVO ABC RURAL SA
Santiago del Estero 856 – Pergamino – Buenos Aires – Argentina
02477-428179 - 427057 info@nuevoabcrural.com.ar Powered by Agrositio.com