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El maíz seguirá ganando terreno, aún en zonas marginales

Tras el aumento del área sembrada en la campaña pasada, se espera un nuevo crecimiento para la actual, aunque condicionada por las inundaciones. La presencia del cereal fortalece el desarrollo regional y la sustentabilidad agrícola.

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Desde diciembre de 2015, el incentivo económico que generó la quita de retenciones a partir de los cambios en las políticas agropecuarias del actual Gobierno, impactaron de manera positiva en el cultivo de maíz, traduciéndose en la última campaña en un aumento concreto y significativo del área de siembra. Junto con una recuperación de superficie se dieron muy buenos rendimientos, impulsados en parte por un cambio positivo en la inversión por hectárea, ya que el productor apostó por planteos con mayor nivel de tecnología, con aumento en la fertilización debido a una muy buena relación insumo-producto (sobre todo de fertilizantes nitrogenados).
Pero, como contrapartida, los excesos de lluvias vienen complicando las últimas campañas en varias regiones, reduciendo las intenciones de siembra y complicando las diferentes labores productivas.
Durante la pasada campaña 2016/17, la superficie de maíz para grano comercial fue de 5.100.000 de hectáreas, la mayor de los últimos 16 años, ya que el promedio de las campañas 2000/01 a 2015/16 fue de 3,16 millones de hectáreas, es decir que se registró un aumento interanual de 32,5%.
De esta manera, según los últimos datos de septiembre del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), la Argentina se consolidó como tercer exportador mundial de maíz con el 19% del mercado, delante de Ucrania (15%) y detrás de los Estados Unidos (32%) y Brasil (22%).

Más carbono, mejor control de plagas y el retorno de las siembras tempranas
El aumento de la superficie maicera no es importante solo por el impacto económico que esta producción tiene en las distintas regiones, ya que la inclusión de una mayor superficie del cereal en las rotaciones es una herramienta fundamental para brindar sustentabilidad a los sistemas a través del aporte de carbono vía rastrojo y el control del complejo de plagas, especialmente de malezas tolerantes-resistentes.
El aporte de rastrojo a las rotaciones es un aspecto fundamental en los planteos productivos de toda la región agrícola, pero cobra especial relevancia en el norte, donde la tasa de degradación de los residuos de cosecha es mucho más elevada que en el sur.
Por otro lado, luego de varias campañas con preponderancia de planteos tardíos, el aumento en la superficie maicera también marca una recuperación de las siembras tempranas en la región agrícola central, planteos que en general tienen mayor rinde potencial. Particularmente hacia la zona núcleo productiva, se obtuvieron rindes promedios cercanos a los 100 quintales por hectárea, más de ocho quintales por sobre lo obtenido en la campaña previa (2015/16).

Las intenciones de siembra son muy positivas
Durante la actual campaña 2017/18, las intenciones de siembra son muy positivas en gran parte del país. Las lluvias mantienen las reservas hídricas de los perfiles en el centro de la Argentina, lo que permite acumular humedad para la siembra. Pero nuevamente los excesos hídricos fueron condicionando el normal desarrollo de las labores en algunas regiones, ya que también dificultaron los trabajos de barbecho y siembra, demorando la incorporación de lotes tempranos. En los últimos meses, la falta de piso en las zonas que poseían napas a escasa profundidad y el mal estado de los caminos secundarios, dificultaron mucho la logística de siembra.
De todas maneras, los pronósticos de un año climático neutral con lluvias normales a algo superiores en buena parte de la región agrícola, junto con los muy buenos rendimientos logrados en la pasada campaña 2016/17, renuevan las expectativas de cara a un nuevo ciclo.
Estas buenas expectativas para la presente campaña de maíz también quedaron reflejadas en el informe que realizó Nuevo ABC Rural, quien consultó a distintos actores de la cadena de producción del cereal, acerca de las perspectivas de la campaña actual.

5.400.000 de hectáreas, pero condicionadas por inundaciones
“Las muy buenas reservas hídricas de gran parte del área agrícola nacional promoverían un aumento en la superficie. Otro de los factores que continúan impulsando al maíz está vinculado al creciente problema de malezas resistentes tolerantes, que se va complejizando año tras año”, expresó Diego Heinrich, vicepresidente 1° de la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar). “Junto con el mencionado incremento de área, se comienzan a relevar los primeros indicios positivos en cuanto a tecnología para este nuevo ciclo, ya que hay una importante demanda de híbridos de punta”, agregó.
Frente a este panorama, Heinrich informó que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que la superficie de siembra prevista podría alcanzar las 5.400.000 hectáreas, cifra que refleja un incremento interanual del 5,9 %, en comparación con las 5.100.000 hectáreas de la pasada campaña 2016/17, y se ubicaría como la más alta de las últimas 17 temporadas marcando un nuevo récord. “Buena parte de las 300.000 hectáreas adicionales, estarían ubicadas en el centro y norte del área agrícola nacional”, especificó.
- ¿Cómo puede repercutir la superficie perdida por inundaciones?
- Sobre las zonas oeste de Buenos Aires-norte de La Pampa, Cuenca del Salado y el centro de Buenos Aires, las labores de siembra se encuentran paralizadas. Las precipitaciones registradas agravaron la ya compleja situación en buena parte de estas regiones. En las zonas sudeste de Buenos Aires y sur de La Pampa-sudoeste de Buenos Aires la situación de excesos hídricos también mantiene frenadas las labores.
- ¿Qué se espera en cuanto a adopción de maíz tardío y de segunda?
- La tendencia a la recuperación de planteos tempranos registrada en el ciclo que estamos culminando se vería atenuada por falta de piso y anegamientos que en muchas zonas impiden el inicio de la siembra.

Las áreas más altas se recuperarán respecto a otras campañas
Por su parte, el ingeniero agrónomo Hernán Ferreyra, director de Innovación y Procesos del Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires, recordó que “antes en rentabilidad no había opciones a la soja”, pero afirmó que “ahora debido a la quita de retenciones y su agregado de valor, el maíz hoy es otra opción e incluso más rentable, por lo que las expectativas en torno al cereal son muy buenas”.
El funcionario bonaerense manifestó, además, que “al pronosticarse un año húmedo, el productor tiene muchas esperanzas, ya que es una buena condición para el adecuado desarrollo del cultivo de maíz”.
Pero Ferreyra también lamentó que en la provincia de Buenos Aires haya ocho partidos que están en emergencia agropecuaria por inundación, “por lo que esperamos que la primavera revierta la situación con días más largos y mayor temperatura para más evaporación y poder utilizar sobre todo las áreas más altas, que son las que creemos que se van a recuperar respecto a otras campañas”.

Irregular desarrollo de la venta de insumos de precampaña
Teniendo en cuenta el complejo panorama que vive la provincia de Buenos Aires y gran parte de la región agrícola por las inundaciones, el desarrollo de la venta de insumos de precampaña fue bastante irregular, según informó el ingeniero agrónomo Néstor Conti, presidente de la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y Afines Bonaerense (Cedasaba), y titular de la firma Nortagro S.A., de la localidad de El Socorro, partido de Pergamino. “En las zonas anegadas por el agua las ventas de insumos se redujeron solo al 30%, incluso a riesgo de no poder sembrar, por lo que mucha superficie quedará inutilizada en toda la campaña; mientras que en las zonas menos afectadas las ventas de insumos es similar a la campaña anterior (2016/17)”, explicó en referencia a la situación particular que atraviesa el territorio bonaerense, pero que se replica en varias provincias vecinas.
“Si bien este año se observaba una tendencia a plantearse mayor cantidad de siembra de primera, muchos productores se ven obligados a retrasar la implantaciòn debido a los anegamientos, por lo que volverán a inclinarse por planteos tardíos o de segunda ocupación luego del trigo”, remarcó.

Muchas consultas respecto a financiación de insumos
Desde el sector financiero, Juan Carlos Benoit, gerente de Agronegocios del Banco Macro, opinó que los productores van a sembrar maíz por una cuestión agronómica. “Los suelos están muy saturados con el cultivo de soja y es hora que los productores comiencen a pensar en el maíz como estrategia, aprovechando el buen momento que el cereal atraviesa”, explicó. “Necesitan hacer rotaciones para mejorar la estructura del suelo”, apuntó.
En ese sentido, Benoit comentó que “nuestra entidad tuvo muchas consultas al respecto, ya que tenemos convenios muy atractivos con empresas comercializadoras de insumos, que les permite financiar una campaña que en términos generales demanda mucha inversión inicial”.

 


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